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COORDINADORA ESPAÑOLA

SISTEMA CANADIENSE DE INMIGRACION: SISTEMA DE CALIDAD DE VANGUARDIA

contra la demagogia de los politicos del pp y del psoe, y de sus medios de comunicacion afines, cope, ser, etc..., televisiones, periodicos, etc...

El sistema canadiense es muchisimo mejor que el español, establece la prioridad nacional de sus ciudadanos, acoge e integra mejor a los inmigrantes la politica migratoria canadiense que el sistema español de inmigracion que siendo complices los politicos centristas (pp y psoe) han lapidado a españa.

aqui lo expongo: espero que todos los blogueros lo cuelguen para que tenga alguna repercusion:

1. Perfil del sistema

Los principales elementos del sistema de inmigración canadiense están enunciados en la Ley de Inmigración de 1967, modificada posteriormente (15). La política consiste en mantener un cuidadoso equilibrio entre las principales corrientes de inmigración, es decir: un cupo del 50 por ciento de tipo social (miembros de la familia); un 25 por ciento humanitario (refugiados); y un 25 por ciento económico (trabajadores seleccionados) (16).

Aunque las familias y los refugiados constituyen tradicionalmente los elementos básicos de la inmigración canadiense, la inmigración por motivos econó- micos es, probablemente, el rasgo más notable del sistema. En ella se incluyen trabajadores seleccionados, inversores y empresarios (17), y se basa en un sistema de selección por puntos (véase Tabla 2). Los puntos se adjudican a los solicitantes en función de su capacitación profesional y otras características que se consideran como garantías de éxito en la adaptación económica. Estas "unidades de valoración" cubren nueve áreas como educación, edad, ocupación, experiencia, acuerdos de empleo y dominio de la lengua. La puntuación máxima es de 100; los aspirantes deben obtener un mínimo de 70 puntos para que se tenga en cuenta su solicitud (18).

En cuanto a la inmigración de familiares, la definición canadiense de parientes es muy extensa y tanto los ciudadanos canadienses como los residentes per- manentes pueden solicitar la inmigración en favor de sus parientes(19). El prerrequisito fundamental es el apadrinamiento de los recién llegados. Esto implica disponer de un cierto nivel de ingresos y el compromiso de responsabilizarse financieramente del beneficiario durante un plazo de hasta diez años. Este requisito ayuda a controlar el ritmo y el volumen de peticiones realizadas por cana-

15 En 1962, el gobierno derogó la histórica política de "sólo blancos", aunque continuaron vigentes deter- minadas medidas que favorecían a los inmigrantes europeos. Dichas ventajas fueron eliminadas definitivamente en 1967. Para más información sobre el tema, véase Papademetriou, "International Migration in North América...", y "Critical Years in Immigration: Canadá and Australia Compared", de F. Hawkins (McGill- Queen's University Press, Montreal 1989),

16 Papademetriou, «International Migration in North América,..».

17 La admisiones canadienses por razones comerciales produjeron de 1986 a 1990 inversiones por valor de 3.000 millones de dólares. Se considera que el programa ha tenido un éxito indiscutible. Se le atribuye el 10 por ciento del crecimiento de las inversiones en Canadá durante ese periodo, el 6,3 por ciento del incremento neto del empleo a tiempo completo, y el 3 por ciento del crecimiento total del PIB. Entre las actividades de inversión favorecidas están las de alojamiento; alimentación y bebidas; fabricación de ropas y manufacturas textiles, seguidas por alimentación, plásticos y productos eléctricos y electrónicos; ventas al por menor: construcción; y ventas al por mayor. Véase Papademetriou, "International Migration in North América...", y R, Kunin, "The Economic Impact of Business Immigration into Canadá", Employment and Immigration Canadá, Regional Economic Services Branch BC/YT, septiembre de 1991.

18 Rosemary Jenks, ed., Immigration and Nationality Policies of Leading Migration Nations (Center for Migration Studies, Washington, 1992), pág. 5.

19 Los miembros de la familia son: esposas e hijos solteros, hijos mayores de 18 años que no hayan estado nunca casados y personas a su cargo, padres, abuelos mayores de 60 años (viudos o incapacitados para el trabajo) y sus hijos, hermanos, sobrinos y sobrinas, asi como nietos menores de 18 años que nunca hayan contraído matrimonio y huérfanos. Véase Papademetriou, "International Migration in North América...".

dienses en favor de sus parientes extranjeros, a minimizar el coste público de los recién llegados y a garantizar la consecución de los objetivos de unidad familiar. El cupo de emigración humanitaria otorga una considerable flexibilidad a los funcionarios del Gobierno para hacer frente a situaciones internacionales que exijan este tipo de ayuda. Prevé la admisión no sólo de los refugiados que cum- plen lo exigido por el Convenio de la ONU, sino también la de Otros dos grupos denominados refugiados de clases predeterminadas y entradas humanitarias.

Estos dos últimos grupos están constituidos por personas desplazadas u oprimidas y en situación similar a la de refugiados, pero que no cumplen los requisitos establecidos por la estricta definición del Convenio.

Entre los países de procedencia de las personas en esta situación destacan Guatemala, Líbano y Sri Lanka. La petición para ser acogido en estas categorías puede hacerse desde dentro o fuera de Canadá.

En conjunto, los países de origen de los refugiados en Canadá son muy diferentes de los países de los que proceden los refugiados en Estados Unidos. Esto refleja distintos objetivos de política exterior, en la medida en que se traducen en programas de refugiados, y distintas pautas de movimiento de los solicitantes de asilo. Diferencias tan llamativas entre países vecinos con tantas similitudes en sus tradiciones inmigratorias, ilustran cuan selectivos y enraizados en la historia y en las políticas pueden estar los distintos modelos migratorios.

Otros aspectos sobresalientes de la inmigración canadiense y de su impacto en la sociedad son los siguientes:

• El 42 por ciento de la inmigración actual procede de Asia, el 26 por ciento de Europa, el 17 por ciento de América y el 15 por ciento de África y Oriente Medio; en 1961, el 85 por ciento de la inmigración canadiense procedía de Europa y Estados Unidos (20).

La mayoría de los inmigrantes se asienta hoy día en Ontario (alrededor del 54 por ciento), seguido de Quebec (alrededor del 19 por ciento), Columbia Británica (14 por ciento), y Alberta (9 por ciento). Por otra parre, los inmigrantes se concentran fundamentalmente en las ciudades con población superior a 500.000 habitantes; casi el 60 por ciento residen entre Toronto, Montreal y Vancouver (21). La Administración canadiense ha tratado reiteradamente de canalizar a los inmigrantes hacia áreas con menor densidad de población, aunque con escaso éxito.

20 Papademetriou, "International Migration in North América..." y Meyer Burstein, "Canadian SOPEMI Report, 1991", OCDE, París, 1991.

21 Papademetriou, "International Migration in North América...", y Meyer Burstein, "Canadian SOPEMI Report

La única distinción entre los ciudadanos de Canadá y los residentes permanentes es el derecho de sufragio. La ciudadanía se obtiene por nacimiento (de padres nativos o extranjeros) o por naturalización. Para poder naturalizarse se recjuiere haber cumplido 18 años de edad, residir permanentemente durante tres años en el país y conocer una de sus lenguas, así como la historia, el gobierno y la geografía canadienses (22).

• Todos los residentes permanentes tienen derecho a los mismos beneficios. Cerca de un tercio de los refugiados (los calificados como "asistidos por el Gobierno") reciben formas adicionales de ayuda.

En conjunto, la política de inmigración canadiense ha seguido un proceso cons- tante de perfeccionamiento y ajuste para conseguir un equilibrio viable entre la generosidad y el interés económico propio. Este equilibrio es la clave del apoyo y la credibilidad de dicha política; la ubicación geográfica de Canadá refuerza su capacidad para dirigir los flujos migratorios en función de sus necesidades nacionales.

2. Cuestiones de especial relevancia

Desde un punto de vista comparativo, hay dos aspectos de la experiencia canadiense que son de particular interés para otros países de la Tnlateral: su sistema de decisión sobre el asilo político y su política para la integración de los emigrantes.

22 Jenks, Immigration and Nationality Policies..

Sistema decisorio del asilo político

Al igual que en la mayoría de los países industrializados, en Canadá las peticiones de asilo político aumentaron vertiginosamente durante la década de los 80. El sistema de admisión de refugiados, competencia del ministerio de Inmigración, no estaba preparado para asumir unas cifras tan elevadas. Esto se tradujo en importantes retrasos que, a su vez, alentaron las peticiones de aquéllos que no tenían auténtica necesidad de protección, llegando a colapsar el sistema. En 1988, Canadá promulgó una legislación diseñada para establecer un sistema que hiciera posible decidir sobre la condición de refugiado de forma rápida y justa. El Consejo de Inmigración y Refugiados (Immigration and Refugee Board) es un tribunal independiente, actualmente el de mayor envergadura de Canadá.

El Consejo aplica un proceso de revisión que lleva a cabo en dos etapas. La primera tiene lugar a la entrada en el país —momento en el que se concede a los peticionarios de asilo una audiencia preliminar ante un funcionario de inmigración y un miembro del Consejo— para descartar las peticiones "manifiestamente infundadas". Tal decisión requiere el acuerdo unánime de ambos funcionarios. Si uno de ellos o ambos creen que el caso del solicitante merece ser tomado en consideración, se le acepta y remite a una segunda audiencia en donde se hará una valoración en profundidad.

El Consejo tiene alrededor de 250 miembros, repartidos por todo el país, pero concentrados en las áreas con elevada población de inmigrantes. Trabajan en grupos de dos para decidir sobre las peticiones de los refugiados. Una decisión positiva de uno de los miembros es suficiente para la concesión del estatuto de refugiado (23). Los solicitantes están representados por un asesor legal a expensas del Gobierno. Los miembros del Consejo disponen de un equipo que prepara los casos y tienen acceso a un centro de documentación que proporciona información sobre las condiciones de los países de origen puesta al día continuamente por un equipo de investigadores profesionales. En general, los casos se deciden en un plazo de seis meses, y la resolución de los 95.000 casos pendientes acumulados en el anterior sistema se completó definitivamente a últimos de 1992.

El esfuerzo de Canadá para hacer frente al principal fenómeno migratorio de la última década —la crisis del asilo político— ha sido el más ambicioso del mundo, y también el de mayor éxito. Canadá comprendió que todo su programa de inmigración estaría en peligro si los casos de asilo no se administraban con eficacia, porque la opinión pública estaba comenzando a dudar de la capacidad del Gobierno para regular de manera eficaz los procesos de inmigración.

23 La legislación aprobada en 1993 (a la que se hará referencia más adelante) ha modificado algunos aspectos de este procedimiento. Se requiere la decisión positiva de ambos miembros para los solicitantes que llegan sin documentación, para los que son nacionales de un pais como Estados Unidos, o para los que vuelven al pais donde afirman estar en peligro mientras sus peticiones están pendientes. Si se desea profundizar en el tema, véase "Managing Immigration: A Framework for the 1990s", Employment and Immigration Canadá, julio de 1992. Una vez creada la nueva estructura, el Gobierno puso a su frente a un parlamentario conocido, respetado y de reconocida independencia. El esfuerzo del presidente del Consejo para conseguir que los miembros del mismo fueran ampliamente representativos de la sociedad canadiense tuvo como resultado que un 26 por ciento estuviera compuesto por "minorías evidentes"; sólo un 10 por ciento eran abogados. Esto proporcionó al sistema una excepcional credibilidad a los ojos de la colectividad de defensores de los refugiados, cuya cooperación y apoyo eran esenciales para que el sistema funcionase.

En 1989, su primer año de funcionamiento, se aprobó el 88 por ciento de los casos. Esta tasa de aceptación excepcionalmente generosa denotaba inexperiencia, pero también ayudó a ganar la confianza de la opinión pública. A finales de 1992, el porcentaje disminuyó gradualmente hasta el 61 por ciento (véase Figura n" 2). Tam- bién ha descendido el número de nuevos solicitantes, presumiblemente debido a que las peticiones con escaso fundamento han sido rechazadas. La nueva legislación, aprobada en 1993, ha eliminado la audiencia preliminar; al pasar más del 95 por ciento de las solicitudes a la audiencia definitiva, demostró ser ineficaz y costosa.

El sistema no está exento de problemas. La salida de los casos denegados no siempre se resuelve con éxito, la resolución de las apelaciones es lenta, y el procedimiento es muy costoso (24). Por otra parte, casi un tercio de los solicitantes entran en

24 El coste y el esfuerzo que absorbe hoy el sistema canadiense suscitan una cuestión más amplia: la de la prpporcionalidad. Dado el vasto número de refugiados que hay en el mundo y las tremendas necesidades que representan, ¿es defendible que una nación rica gaste sumas de dinero tan grandes en admitir solamente a 55.000 individuos cada año?

Canadá a través de Estados Unidos. Por esta razón, Canadá está intentando concluir un acuerdo bilateral sobre asilo por el que Estados Unidos consentiría en resolver los casos que llegan allí primero. La aplicación de este principio de "país seguro" está basada en un modelo ya implantado en Europa. Estas iniciativas paralelas en Europa y Norteamérica podrían converger algún día en un régimen de asilo multilateral. En conjunto, Canadá ha conseguido lo que ninguna otra nación en el terreno del asilo político: tener un sistema rápido y reputado como justo. Esta es la doble característica requerida para que una nación mantenga prácticas de admisión de refugiados y al mismo tiempo desaliente las solicitudes infundadas.

Integración de inmigrantes

La tasa canadiense de admisión de inmigrantes plantea a la sociedad unos retos formidables a la hora de integrar a los recién llegados. No puede mantener- se un programa de inmigración generoso a menos que la integración tenga éxito. El medio canadiense para acometer esta tarea es su política de multiculturalismo. El objetivo es fomentar el mutuo respeto y un sentimiento compartido de identidad entre codos los canadienses, disipar los conceptos erróneos sobre los que llegan, combatir el racismo y alentar la plena participación en la sociedad de los canadienses, sea cual sea su origen. La responsabilidad de estos esfuerzos recae sobre un departamento ministerial especializado que intenta aproximar a los canadienses de nacimiento y los recién llegados.

La integración es un proceso complejo y continuo, que requiere por igual ajustes y adaptación de inmigrantes, residentes establecidos e instituciones. Exige que el inmigrante conozca y acepte los valores canadienses y, al mismo tiempo, que los canadienses ofrezcan ayuda y conozcan las diversas culturas. El impulso es noble, pero ponerlo en práctica puede resultar desconcertante, como muestran los siguientes ejemplos:

La cultura somalí enseña a los hombres a no obedecer a las mujeres, lo que hace que la disciplina en las clases —en las que predominan las profesoras— constituya un serio problema. Las escuelas son típicos lugares donde surge el conflicto ante la gran disparidad de valores.

• De forma similar, las normas y prácticas sanitarias son también puntos conflictivos. Los médicos canadienses luchan contra los ritos de circuncisión femenina y tratan de evitarlos, ya que causan profundos daños físicos y psicológicos en las jóvenes.

Las poblaciones establecidas se sienten amenazadas cuando los inmigrantes llegan a determinadas áreas y parecen tomar posesión de las mismas. Sin embar- go, la segregación a menudo es un mecanismo de supervivencia que contrarresta la discriminación en el empleo y en el acceso a viviendas no estatales. A pesar de dificultades tan graves como éstas, todas las estimaciones disponibles muestran que el grado de integración de inmigrantes es muy bueno. El factor más importante es el conocimiento del inglés o del francés, idiomas oficiales de Canadá. El Gobierno da muchas facilidades a los inmigrantes para el aprendizaje de idiomas, en estrecha coordinación con las autoridades provinciales y otras instituciones. A lo largo de la próxima década, un 50 por ciento de la nueva mano de obra estará compuesto por inmigrantes. Por tanto, es de enorme interés para Canadá asegurar que estas personas alcanzan el dominio idiomático que requiera su puesto de trabajo. Otros servicios disponibles son los programas de recepción y orientación, traducción, asesoramiento legal y asistencia relacionada con el empleo (25).

Sin embargo, el multiculturalismo es el aspecto de la inmigración que se debate con más calor. Existen dos corrientes de pensamiento sobre las ayudas públicas, las cuales: a) refuerzan la segregación étnica y, por tanto, son perjudiciales; o, b) contribuyen a que los grupos se integren en la práctica, como res- puesta realista a un Canadá en pleno proceso de cambio. La preocupación del país — vivamente reflejada en el fracaso del referéndum de octubre de 1992 para ratificar una importante propuesta de reforma constitucional— es que la nación se ha volcado tanto en el hecho multicultural que se están olvidando los valores compartidos. Éstas son tensiones inherentes a la inmigración y la integración. Canadá dedica un extraordinario grado de atención a la complejidad del reto de la integración, lo que refleja su historia de reconocimiento de los valores de otras culturas y de las contribuciones de diferentes pueblos. Al incorporarlos, la cultura existente se amplia, cambia y se hace más fuerte.

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